miércoles, 21 de octubre de 2015

XX.

Alguien que esté ahí cuando ni el Sol tenga intención de iluminar la mañana, cuando haya luna nueva y el día esté sumido en la más absoluta oscuridad.

Alguien que comprenda que no somos perfectos, que la gran mayoría pretende recibir sin dar nada a cambio, pero que al menos se intenta querer bien.
Alguien que madure ideas junto a ti, que comprenda tus días malos, que entienda por lo que pasas con una simple mirada de socorro.
Alguien que te llame con la intención de que tu voz sean sus buenas noches. Cuyo abrazo sea refugio y su alma sea hogar.
Alguien que prometa ser comodín en tus malos ratos, con quien desahogarse sin miedo, en quien confiar al 100% sin que te lastime en cuanto te des la vuelta.
Alguien con quien empezar la restauración de todo tu yo en ruinas.
Alguien que comprenda, defienda y empatice con aquello de ''vive y deja vivir'', a lo que añado yo, sintiendo mucho y variado.
Alguien que no dude en estar, que tenga claro lo que quiere y por lo que lucha, aunque sin miedo a cambiar de planes.
Alguien así. Prometo ser tu comodín.