jueves, 25 de junio de 2015

XVII.

Perdí la cuenta. La cuenta de las veces que te he dicho adiós ya la he perdido.
Te pienso, duele, me niego el volver a hablarte y sin querer, veo que lo estoy volviendo a hacer.
Y sé que empeoro las cosas a cada paso que doy en tu dirección, pero no puedo no hacerlo. Mi veleta te apunta y el aire sopla fuerte.

viernes, 12 de junio de 2015

XVI.

¿Y tú quién eres?

Una chica que sigue sin saber lo que quiere pero que intenta aclararse las ideas agarrándose a todo lo que puede. Que no tiene claro lo que hacer en un futuro pero sí lo que NO quiere hacer.

Una chica que quiere creer en el amor pero no sabe cómo hacerlo. Una chica dispuesta a dar y recibir cariño. Una chica pesimista consigo misma que ayuda a los demás a buscar lo bueno de las cosas. Una persona a la que le gusta ayudar a sus amigos y que la ayuden pero, no quiere admitir los problemas que pueda tener. Una persona que calla más que cuenta. Alguien enamorada de los animales que paradójicamente huye de los bichos. Alguien a quien le cuesta hablar de sentimientos porque para ello necesita mucha confianza. Alguien que sabe oír e intenta dar 'buenos' consejos, a pesar de no aplicárselos ella misma. Una chica con sensación de poca libertad. Una chica que no quiere admitir que le importa lo que la gente piense. Una chica de hacer muchas payasadas y a la vez madura, con coco, o eso dicen. Una chica que no alcanza la autoestima necesaria para gustarse a sí misma pero al menos lo intenta. Una persona que no tiene miedo a nada y a la vez tiene miedo de todo y de todos. Una chica a la que si le dan confianza abre el corazón al 120%. Una chica a la que le duelen las cosas demasiado porque es muy 'de piel'. Una chica con insomnio por las noches que se dedica a escribir sus primeros pensamientos sin importarle quien los pueda leer pero luego, en persona, a la cara, le da vergüenza todo. TODO.

Una don nadie para el mundo en general, pero una persona al fin y al cabo.


Pero esto acaba a partir de hoy. A partir de hoy vuelvo con más fuerzas que nunca. Me sigo manteniendo en que nunca hay que cambiar por nada ni nadie, pero en este caso no voy a cambiar mi forma de ser, sino mejorar lo que soy.

viernes, 5 de junio de 2015

XV.

Por mucho que queramos disfrazarlo, ocultarlo, evitar hablar de él..., el amor e slo más importante que existe en el universo. Y los jóvenes lo vivimos con más intensidad, con más pasión y con más ansiedad que el resto del mundo.

No lo pienso sólo ahora, que estoy enamorada. Lo he pensado siempre, aunque no siempre lo haya reconocido.

Algunos jóvenes se enamoran en secreto y les cuesta dar el paso definitivo. Otros disfrutan de una relación que nos parece que será para siempre. Hay adolescentes que no encuentran a su media naranja y prueban otras hasta que dan con la definitiva. Incluso, muchos chicos discuten y rivalizan con otros chicos por el mismo amor.

De lo que estoy segura es de que hay una persona destinada para cada uno de nosotros.

Y no nos debemos conformar con sentir a medias o gustar. Debemos buscar a la persona que nos quiera de verdad y por la que nosotros daríamos la vida.

Tal vez, para eso, haya que llevarse algún chasco y sobrevivir a varios naufragios. Pero a lo mejor ese que rema hacia ti y que te lanza el salvavidas para salir a flote es justo la persona a la que tanto estabas esperando.

Si hay algo que lleva consigo el amor es improvisación. En todos sus aspectos. No eliges de quién te enamoras. Ni puedes elegir que alguien se enamore de ti. Cuando descubres que algo falla o que algo no está en su sitio, toca improvisar también. E improvisas cuando el beso es diferente al que esperabas o su voz interior es diferente a lo que dice con la boca.

El amor no envejece, eres tú el que se hace mayor. El amor no discute, eres tú el que le lleva la contraria. El amor no se pierde, eres tú el que no encuentra el camino. El amor no tropieza, eres tú el que pone obstáculos.

Fíate de tu corazón cuando pienses con la cabeza. Enamórate sin miedo, sin trabas. Enamórate regalándote una oportunidad de querer a alguien. Porque, en cuestiones de oportunidades y de amor, tú eres el único que realmente sabe lo que quiere.

Piénsalo.