jueves, 16 de abril de 2015

IX.

Te escribo desde no se ve,
desde donde no se es,
desde donde más soy.

Te escribo porque no necesito hacerlo,
pero me muero si no lo hago.

Hoy, escribiéndote me encarcelo entre cuatro paredes que ya no son yu cuerpo.
Y sobre todo, te escribo, porque te echo de menos.

Hace 38 días que no sé de ti. Y si lo multiplico por cuatro, no tendría ningún sentido, ni tampoco volverías, pero sin embargo, sería una multiplicación que envidiaría, por el simple hecho de que nosotros fuimos una multiplicación fallida... Nos gustó más dividirnos  y no salimos exactos.

Exacto eras tú,
con la curva que formaban tus brazos cuando me abrazabas,
con la sonrisa más peligrosa del mundo,
con tus idas, tus venidas.
Exacto era el número de te quiero's antes de dormir.
Exacto era un sentimiento que nos salió mal.
Exacto es besarte.
Exacto fue versarte...