domingo, 22 de marzo de 2015

VIII.

[Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio.]
A veces conectas muchísimo emocionalmente con versos de cualquier tipo, y te planteas si haces las cosas bien o mal, si vas por buen camino.
Si realmente vale la pena continuar como hasta entonces o si eres merecedora de un cambio, grande o pequeño, importante o insignificativo.
Te cuestionas.
Pero también te sientes arropada, querida y comprendida, por las palabras escritas bajo el nombre de algún autor conocido o pertenecedor y mantenedor del anonimato.
Encuentras alguno de esos poetas con intensa originalidad, que consigue hacerte ver un mundo entero con sus palabras, y hace que, simples oraciones, puedan describir hasta un cúmulo de remordimientos, problemas o sentimientos en sí.
Que sientes que llega a salvarte, o incluso a hundirte, pero aun así, aunque te hagan llorar de rabia, aunque sientas cada palabra como un puñal clavándose en tu pecho, te identificas tanto que continúas, y te enamoras de cada una de las estrofas, de esos malditos poemas.

sábado, 14 de marzo de 2015

VII.

La sonrisa, la esperanza, el amor.
Esas cosas que no deben perderse, que deben ser conservadas hasta el final.
Pero que complicado es conseguir que el tren no descarrile, ¿verdad?
Que difícil es mantener el equilibrio para no caer por un precipicio y perderte desesperado en el olvido.
Que difícil es luchar contra los malos recuerdos que nos consumen y desgarran hasta el más pequeño de nuestros pedazos rotos.
Que complicado, sí, es ir con una sonrisa por delante de todos y ocultar una cara triste que preferiría echarse a llorar.
Mantenerse fuerte con la esperanza como escudo, y usar el amor como antibalas asegurado, también es muy complicado, ¿cómo vas a considerarte fuerte e invencible si todo lo que te rodea te invita al fracaso?
Supogo que simplemente hay que creer que uno mismo puede, con ese 'todo'. Que quizá sea la menos indicada, pero sé que en el fondo todo se soluciona, aunque las caídas nos resten días, aunque los tropiezos sean tan grandes que nos de miedo continuar y aunque parezca que las heridas nunca dejen de sangrar a pesar de ser sanadas con cada rasguño.
Se debe intentar, si algo se quiere conseguir, dicen.
Y si realmente quisiéramos intentarlo, las sonrisas dejarían de ser simples gestos y pasarían a ser emociones, amor, esperanza.
Porque aunque la tristeza siempre nos acompañe, la esperanza será y es el pilar que se mantiene en pie mientras sonreímos y somos felices, ¿no?

domingo, 8 de marzo de 2015

VI.

Quiero seguir pensando que mi futuro está en tus manos, que está a tu lado.
Que tu vida depende de mi, tal y como la mía depende de ti.
Necesito creer que jamás nos separaremos a pesar de los días malos.
Quiero escuchar a tu alma decir, que aunque las batallas por seguir adelante serán duras, jamás te rendirás, no nos rendiremos, que lo podremos conseguir, que lo conseguiremos.
Si es que yo todos los días desearía levantarme a tu lado, cualquier verano fatigado y un invierno muy helado, acariciándote el pelo, que solo con tenerte entre mis brazos me regalas el cielo.
Que quiero cometer locuras sin tener explicaciones, sin dar paso a las razones.
Lanzarnos al mar borrachos de tantos besos, en pleno invierno, lo pido a gritos si es necesario.
Saltaré si me lo pides, desde lo más alto, y quizá ni me atreva, pero si me lleva a tu lado, haré todo y más por seguirte.
Iré donde tú vayas, hasta la más lejana de las playas.
Te quiero como jamás he querido, y imaginarme sin ti es como ver el mar sin agua, estar vacía.